Proyecto Info:
Bajo las aguas del embalse permanece el antiguo Benagéber. Allí quedaron sus calles, sus casas, sus huertas y tantos lugares llenos de recuerdos. Lugares donde los niños jugaban, los vecinos se saludaban cada mañana y las familias compartían la vida sencilla de un pueblo.
El agua cubrió sus muros, pero no puede borrar su memoria. Benagéber sigue vivo en quienes nacieron allí, en las historias transmitidas de padres a hijos y en el cariño de todos los que aún lo sienten como su hogar. Porque un pueblo no desaparece mientras haya alguien que lo recuerde.

